Hace poco vi la entrevista que le hizo Jordi Évole a "Pepe" Mújica, el presidente de Uruguay. Si no sabéis quién es, a mí me dio la sensación de ser más filósofo que político, y en lo de político en el buen sentido de la palabra, no en el sentido "español". Con la honestidad por bandera, anticapitalista (aunque reconoce que el capitalismo es necesario en cierta medida), austero... "pero no con el significado prostituido por Europa"... es un personaje muy curioso y del cual se puede aprender mucho.
La frase, o mejor dicho, la idea que más me llamó la atención es referente al sentido de la realidad actual donde afirma que estamos asistiendo a un cambio de época, un espacio de transición en la que no existen barreras fronterizas, tan solo las que aún persisten en mantener los países con una mentalidad atrasada. Y es cierto que la relación entre las personas de distintos países incluso culturas distintas se ha ampliado a una magnitud impensable hace algunos algunos años.
Hoy ha caído en mi lector de ebooks un libro curioso "historia del mundo para dummies" y hay una frase que podría servir para clarificar el concepto de globalización:
""Una mujer de habla inglesa en Los Ángeles, cuyos distintos ancestros hablaban español, celta y japonés, está sentada en su coche, fabricado en Corea del Sur en medio de un atasco en la autopista, un tipo de carretera de acceso limitado inventado en Alemania. Bebe a sorbos un vaso de café cosechado en El Salvador y elaborado al estilo italiano con una máquina fabricada en China bajo especifiaciones Suizas. En la radio de su coche, una voz difundida desde Toronto presenta las noticias elaboradas por corresponsales en India, Afganistán y Ucrania. Alarga el brazo y cambia a una emisora caracterizada por radiar un estilo de de música creado en Jamaica por músicos de habla inglesa y de ascendencia africana""
Y podríamos seguir añadiendo conforme vayamos mirando a nuestro alrededor. Y ya si echamos mano del nuevo poder de las redes sociales, donde el efecto mariposa se hace presente para lo bueno y para lo malo, nos encontramos con un sistema en red de comunicación que conecta al hombre de manera prácticamente intantanea esté donde esté.
Teniendo esto en cuenta, en el futuro tal vez dejemos de pensar en la Santa Trinidad: Oriente, Occidente, Tercer Mundo.
Personalmente no creo que, como opina Mújica, invirtiendo en África (al estilo del "hombre blanco") esté la solución. Pero sí que debería haber una entidad que protegiera a determinados países que son sometidos por otros, una utopía de organismo compuesto por un representante de cada país pero con unos valores humanitarios básicos.